Cómo Preparar Tu Casa para El Invierno
Es otra vez esa época del año en la que las pesadas botas sustituyen a las sandalias y saborear tazas de cacao caliente se convierte en rutina. Pero los armarios y la cocina no son las únicas áreas en las que hay que hacer cambios. Ante amenazas inminentes como las tormentas de nieve y el hielo, el interior y el exterior de tu casa necesitan un acondicionamiento proactivo para el invierno que los prepare adecuadamente para los meses venideros. Utiliza esta lista de tareas esenciales para pasar sin problemas de la comodidad del otoño al frío del invierno.
Empieza por fuera
Limpia los canalones
Los canalones atascados pueden convertirse en pesadillas del frío que dañan los cimientos y el tejado. Antes de que bajen las temperaturas, limpia a fondo los canalones y bajantes, eliminando cualquier residuo que obstruya el drenaje. Empieza cerca de la bajante, subiendo con cuidado a una escalera y utilizando las manos o una pala de canalón para extraer el material acumulado en esa zona; asegúrate de tener cerca un cubo para depositarlo y ponte gafas y guantes para protegerte. A continuación, dirígete al extremo opuesto y utiliza una manguera para limpiar todo el canalón con un fuerte chorro de agua, retrocediendo hasta la bajante. Después, comprueba que se han eliminado todas las obstrucciones.
Para minimizar futuras obstrucciones y el mantenimiento, considera la posibilidad de añadir protectores de canalones, que suelen ser rejillas de malla diseñadas para cubrir los canalones y evitar que se acumulen hojas y otros residuos. No obstante, deberás revisarlos de vez en cuando para asegurarte de que no hay problemas.
Guarda los objetos del patio o la terraza
Los elementos agresivos y las temperaturas frías pueden poner en peligro tu barbacoa y tus muebles de exterior. Empieza por limpiarlos a fondo; tu futuro yo te lo agradecerá cuando vuelva el calor y tengas ganas de hacer una barbacoa o relajarte al aire libre. A continuación, coloca fundas ajustadas a cada elemento o, mejor aún, llévalos a un espacio cubierto, como el cobertizo o el garaje; sólo asegúrate de sacar primero las palas, rasquetas, cepillos de nieve y descongelantes antes de enterrarlos. Además, si tienes una parrilla de gas, cierra la válvula del depósito de propano, desconéctalo de la parrilla y guárdalo en posición vertical en un lugar al aire libre, al menos a tres metros de tu casa y de cualquier cosa inflamable.
Lleva tus plantas
Si aún no lo has hecho, mete las plantas en macetas dentro de casa, idealmente antes de que las temperaturas desciendan constantemente por debajo de 45 grados. Inspecciónalas primero y trátalas contra cualquier plaga para evitar infestaciones en el interior, y luego colócalas cerca de ventanas orientadas al sur para reproducir sus necesidades de luz solar natural; también ten cuidado de ajustar su horario de riego según sea necesario. Sin embargo, ten en cuenta que no todas las plantas requieren ser llevadas al interior durante el invierno. Averigua las necesidades particulares de tus plantas para ver si podrían soportar temperaturas más bajas. Puedes utilizar una aplicación como Pl@ntNet para identificar sus especies y obtener toda la información esencial sobre sus cuidados.
Trasládate al interior
Sella puertas y ventanas
Las ventanas y puertas con corrientes de aire pueden desviar calor (y dinero) de tu casa gracias al tiempo ventoso, que puede hacer que se filtre más aire frío. Aplicar masilla o burletes a ventanas, puertas y otras aberturas para sellar las fugas puede ayudarte a ahorrar en gastos de calefacción, producir un ambiente más confortable y templado, e incluso evitar la aparición de moho. ¿Sigues teniendo la sensación de que en tu casa hace frío? Podría ser tu ático: un aislamiento inadecuado puede provocar una pérdida de calor de entre el 20% y el 30%. Considera la posibilidad de contactar con un servicio de aislamiento para que evalúe esta zona y la proteja adecuadamente antes del invierno.
Haz revisar tu sistema de calefacción, ventilación y aire acondicionado
En una fría noche de invierno, una caldera averiada es casi desastrosa. Si aún no lo has hecho, programa una inspección profesional del horno para que un técnico cualificado realice una limpieza y puesta a punto completas del sistema y se asegure de que el horno funciona como debería. Pueden detectar pequeños problemas, como termostatos que funcionan mal o quemadores obstruidos, antes de que se conviertan en grandes problemas, ayudándote a ahorrar dinero y molestias con el tiempo. Observa también si hay olores extraños en toda la casa o corrosión visible en quemadores o cables; son problemas que requieren una revisión inmediata.
Protege las tuberías
Las temperaturas bajo cero pueden hacer que revienten las tuberías, con los consiguientes daños potenciales por agua. Una forma de evitarlo es comprar fundas de espuma precortadas para aislar las tuberías expuestas en el sótano, el ático y el garaje. Instalar estos manguitos es sencillo: basta con deslizarlos sobre las tuberías y cerrar los extremos con cinta aislante.
Además, impermeabiliza los grifos exteriores cerrando el suministro de agua a través de la válvula de cierre, que suele estar en el garaje o el sótano. A continuación, separa las mangueras conectadas y vacía el agua de los propios grifos; para mayor protección, también puedes poner tapas en los grifos. Estos sencillos pasos pueden evitar que una tubería reviente y posiblemente se inunde si las temperaturas bajan drásticamente.
Tomando medidas preventivas para salvaguardar tu casa de los riesgos invernales, puedes convertirla en un refugio confortable lleno de calidez y confort. Así que, después de terminar tu lista de comprobación preinvernal, enciende unas velas, ponte un jersey calentito y descansa tranquilo sabiendo que estás bien preparado para la estación que se avecina.