Conéctate al Sistema Eléctrico de Tu Casa
El cálido resplandor de la luz de una lámpara sobre un libro atractivo, la música que suena por los altavoces mientras cocinas, el aire fresco que da a cualquier habitación de tu casa una brisa confortable… la electricidad doméstica es lo que hace posibles estas comodidades cotidianas y elementos esenciales modernos.
Sin embargo, como cualquier otro componente de tu casa, tu sistema eléctrico es susceptible de sufrir averías periódicas, desde pequeños contratiempos hasta averías totales. Tanto si eres un nuevo propietario como un veterano en busca de un repaso, equípate con algunos conocimientos fundamentales sobre este circuito vital para ayudarte a prevenir mejor cualquier problema y maximizar su rendimiento.
Comprender el marco
Si alguna vez conectaste una pila a una bombilla en clase de ciencias, entonces conoces el esqueleto básico del sistema eléctrico de tu casa: un circuito que conecta una fuente de energía a una serie de máquinas y viceversa. La fuente de energía en cuestión es tu central eléctrica local, que envía energía a tu casa a través de líneas eléctricas o cables de conexión enterrados. A continuación, los siguientes elementos ayudan a gestionarla eficazmente.
Cabezal de servicio
Este cableado, que funciona como el punto por el que entra la electricidad en tu casa, consta de dos cables de 120 voltios y un cable neutro, que proporcionan energía a tus luces, electrodomésticos y enchufes. En algunos casos, pueden utilizarse los tres para crear circuitos de 240 voltios, que se combinan para alimentar aparatos más grandes, como el calentador de agua y la secadora de ropa.
Panel de servicio eléctrico
En este componente, también conocido como disyuntor, el cableado externo se convierte en una red interna de cables que alimenta toda tu casa. Esta caja montada en la pared suele instalarse en un cuarto de servicio, sótano, garaje o pared exterior. Generalmente se parece a una caja fuerte sin cerradura y contiene muchos interruptores grandes. Con este sistema, puedes “interrumpir” los circuitos accionando los interruptores, cortando a su vez la alimentación de una determinada zona o toma de corriente.
Contador eléctrico
Tu contador eléctrico mide la energía que consumes, lo que permite a tu proveedor de servicios hacer un seguimiento de tu consumo de electricidad y facturarte en consecuencia. Suele estar en una pared exterior del primer piso, a menudo junto al cabezal del servicio, y puede parecerse a una serie de pequeños relojes dentro de un cilindro de cristal montado.
Componente de puesta a tierra
Directamente cerca del contador eléctrico, un componente de puesta a tierra ayuda a mitigar las subidas de tensión extremas -y una posible electrocución- alimentando una varilla bajo tierra. Aunque nunca interactúes con esta varilla, es esencial para que puedas acceder a la electricidad con seguridad.
Mantener la alimentación
Aunque la configuración exacta de un sistema eléctrico variará naturalmente de una casa a otra, hay unas cuantas reglas generales que todo propietario debe seguir para utilizar y cuidar eficazmente el suyo.
No sobrecargues tus enchufes
Por tus enchufes circula una enorme cantidad de energía, por lo que es esencial que los utilices con seguridad. Cada una de ellas está construida para soportar sólo un determinado vataje máximo, o potencia de funcionamiento, por lo que debes tener precaución al enchufar cualquier cosa, incluso cuando utilices regletas. Como medida de seguridad general, evita amontonar más de tres aparatos en cada enchufe, sobre todo cuando se trate de equipos de gran potencia, como el televisor.
El resultado típico de sobrecargar tus enchufes es simplemente fundir un fusible, pero el mayor riesgo es un incendio eléctrico. Los signos más comunes son ver chispas, oír zumbidos u oler a quemado cuando enchufas o desenchufas una clavija de una toma, así como calor radiante y carbonización a su alrededor. Si observas alguno de estos problemas, ponte en contacto con un electricista; no intentes investigarlos o solucionarlos tú solo. Además, llama a un experto cada cinco o diez años para que compruebe que todo funciona correctamente, sobre todo los enchufes antiguos de dos clavijas o los situados en zonas de mucha humedad, como los cuartos de baño.
Etiqueta tu disyuntor
Para utilizar el disyuntor como es debido, tendrás que etiquetarlo para indicar qué controla cada interruptor. Esto puede ser útil para interrumpir el suministro eléctrico a enchufes que funcionen mal o para restablecer circuitos que hayan saltado por estar sobrecargados (asegurándote de resolver el problema antes de hacerlo). Si tu casa tuvo propietarios anteriores, es posible que el disyuntor ya esté etiquetado, pero si no es así, utiliza un sencillo método de ensayo y error, encendiendo y apagando interruptores y luego investigando qué habitación, zona o enchufe se vio afectado. Esto también puede ser útil para verificar que las etiquetas anteriores se aplicaron con precisión, si es necesario.
Busca el ahorro energético
Tanto si la preocupación por los costes como la conciencia ecológica te llevan a plantearte el ahorro de energía, hay varias medidas que puedes tomar para limitar el consumo excesivo de energía y ahorrar dinero. La primera es hacer un seguimiento de tu consumo actual, por ejemplo leyendo el contador de energía con regularidad; puedes consultar Energy.gov para obtener consejos útiles para hacerlo. Además, puedes plantearte instalar un monitor inteligente de energía doméstica para evaluar tu consumo en tiempo real y ver estadísticas valiosas en tu smartphone.
En función de lo que descubras, tal vez quieras invertir luego en hacer mejoras para maximizar tu eficiencia. Por ejemplo, adquirir un termostato inteligente, cambiar a electrodomésticos con certificación Energy Star o incluso añadir paneles solares. Aunque esta última es sin duda la reforma más intensiva, se ha demostrado que produce ahorros significativos. Vuelve a Energy.gov para consultar una guía útil para calcular tu reducción potencial de costes y solicitar créditos fiscales por instalarlos.
Llama a un electricista
Es fundamental que evites interactuar con equipos eléctricos si careces de la formación adecuada para hacerlo, es decir, más allá de tareas sencillas como etiquetar la caja de disyuntores y proyectos fáciles de bricolaje como sustituir las luces del techo o las placas de los interruptores. Aventurarte más allá de tus conocimientos puede hacer que dañes componentes valiosos o sufras lesiones graves. Así que, si sospechas que en tu casa hay una avería en el sistema eléctrico, ponte en contacto con un electricista en lugar de intentar solucionar el problema tú mismo. Durante su visita, también puedes pedirle que identifique los componentes de tu casa. Con su ayuda, podrás comprender mejor tu sistema eléctrico, lo que te ayudará a controlar estos circuitos cruciales y a estar preparado para cualquier complicación que pueda surgir algún día.