Panna Cotta de pistacho
Esta pasta está inspirada en la isla volcánica de Stromboli, en las Islas Eolias, y en su naturaleza ardiente e impredecible. Me encanta este plato porque es sabroso y delicioso con el mínimo esfuerzo. Todo lo que hay que hacer es poner una fuente con tomates en el horno, luego la ricotta, cocer la pasta y unir las dos cosas en la fuente. Me gusta pensar en ello como una oda al Stromboli a través de las especias y la ricotta abombada.
Para 4 personas
Ingredientes:
- Un puñado de pistachos sin sal, picados groseramente
- Un puñado de frambuesas (opcional)
Panna Cotta:
- 2 hojas de gelatina de ¹⁄₁₆ onzas (o 1 cucharadita de gelatina en polvo)
- 14 onzas líquidas de nata doble o nata para montar espesa
- 1 oz. de azúcar en polvo o azúcar superfino
- 1 vaina de vainilla, partida y raspadas las semillas
- 2¾ oz. de crema de pistacho
Print Recipe
Instructions:
-
Para hacer la panna cotta, con unas tijeras, corta las hojas de gelatina en un bol pequeño y cúbrelas con agua fría. Deja en remojo durante 15 minutos o según las instrucciones del envase.
-
Mientras tanto, vierte la nata en un cazo mediano y añade el azúcar, las semillas y la vaina de vainilla. Pon a fuego medio y calienta suavemente hasta que casi rompa a hervir, apaga inmediatamente.
-
Escurre el exceso de líquido de la gelatina remojada e incorpórala a la nata caliente hasta que se haya disuelto por completo. Retira la vaina de vainilla, pásala a un bol grande y mézclala con la crema de pistacho hasta obtener una crema homogénea.
-
Reparte la panna cotta uniformemente en cuatro copas de cóctel y refrigera en el frigorífico durante al menos 3 horas o, mejor aún, toda la noche.
-
Cuando esté listo para servir, cubre cada panna cotta con una cucharadita de pistachos picados y, si lo deseas, unas cuantas frambuesas. Sírvela directamente en el vaso.