Navegar por el panorama inmobiliario de 2024
El mercado inmobiliario ha experimentado varios cambios notables en los últimos años. Desde sus ya competitivas condiciones de 2019, continuó calentándose a mediados de 2020 a pesar de la pandemia. La demanda de viviendas aumentó, pero el inventario disponible luchó por mantener el ritmo, lo que contribuyó a un aumento significativo de los precios de la vivienda.
Según el Home Buying Institute, numerosas áreas metropolitanas experimentaron un crecimiento sin precedentes desde mediados de 2021 hasta 2022. Sin embargo, durante la última parte de ese año, se produjo un aumento considerable de los tipos hipotecarios que continuó durante la mayor parte de 2023, lo que provocó que los posibles compradores de vivienda dudaran entre comprar o adoptar una postura de espera. En consecuencia, en varias regiones del país se produjo un enfriamiento del mercado.
De cara a 2024, los expertos prevén un nuevo crecimiento. Si conoces los factores que pueden influir en las próximas tendencias del mercado, podrás hacerte una mejor idea de lo que te espera el año que viene.
Niveles de existencias y precios de la vivienda
Al finalizar el segundo trimestre de 2023, una corrección del mercado -en la que los precios se estabilizaron o bajaron- empezó a afianzarse en la mayoría de los mercados inmobiliarios de Estados Unidos, ya que la trayectoria ascendente de los precios demostró ser insostenible. Sin embargo, 2024 parece estar preparado para otro cambio: se prevé que el déficit de inventario persista hasta 2024 en la mayoría de las regiones del país, un déficit que puede dar lugar a múltiples ofertas de viviendas y a una reactivación de las guerras de ofertas.
Dado que se espera que continúe la escasez de viviendas disponibles, se prevé que los precios vuelvan a subir, aunque no necesariamente al mismo ritmo rápido observado en los cuatro años anteriores. En su lugar, la mayoría de los expertos prevén aumentos moderados de los precios en los mercados de todo el país. Es esencial reconocer, sin embargo, que áreas específicas como Austin y ciertas partes de California, que experimentaron un crecimiento significativo durante 2021 y la mitad inicial de 2022, están experimentando actualmente un período de estancamiento o incluso una disminución de los precios de mercado. Como resultado, estas regiones podrían necesitar un periodo de tiempo prolongado para que sus valores inmobiliarios se recuperen.
Nueva construcción
Los constructores siguen recuperándose de los retos causados por el desplome del mercado en 2008 y las interrupciones de la cadena de suministro provocadas por la pandemia del COVID-19. Ahora, a medida que la escasez de mano de obra y materiales mejora gradualmente, los constructores se preparan para desempeñar un papel más importante en 2024 para ayudar a paliar el déficit de inventario. Su plan consiste en ofrecer incentivos atractivos, como tipos de interés más bajos e incluso ayudas para los gastos de cierre, con el objetivo de animar a los propietarios a vender sus viviendas actuales y comprar otras de nueva construcción.
Tipos de interés
Como los tipos hipotecarios siguen subiendo, muchos propietarios se han mostrado reacios a vender sus casas. Esta reticencia -denominada “efecto cerrojo”- se debe al miedo a tener que pagar un tipo de interés más alto al comprar su próxima casa. De hecho, más del 90% de los propietarios de viviendas disfrutan de un tipo de interés fijo inferior al 6% gracias a que compraron antes de la subida de tipos. Afortunadamente, Fannie Mae y la Asociación de Banqueros Hipotecarios prevén un modesto descenso igual o inferior al 6%, al menos hasta mediados de 2024, lo que puede animar a más personas a poner sus casas en el mercado.
Inflación
Los economistas siguen divididos sobre la tasa de inflación media prevista para 2024. No obstante, la Oficina Federal de Planificación prevé que disminuya hasta el 3,4%, frente a la tasa del 3,9% registrada en 2023. Esta tendencia a la baja ayudaría a frenar la subida de los tipos de interés, facilitando la entrada en el mercado de los compradores primerizos y permitiendo a los propietarios de viviendas liberarse del efecto bloqueo. En consecuencia, esto llevaría a un aumento de los niveles de inventario.
Trabajo a distancia
Instigado por los cierres patronales durante la pandemia, el trabajo a distancia ha florecido a lo largo de los años, lo que ha provocado que muchas personas se trasladen de costosas regiones urbanas a residencias más espaciosas en localidades suburbanas y rurales. Este fenómeno, denominado “efecto donut” por la Oficina Nacional de Investigación Económica, provocó un descenso de la población en el centro de las ciudades y la expansión de los suburbios. En el futuro, podría contribuir a un aumento de la disponibilidad de viviendas, ya que las empresas y los particulares podrían estar más dispuestos a emprender nuevas construcciones en zonas suburbanas donde el crecimiento de la población ha superado al de los centros urbanos.
Aunque no existe una forma definitiva de predecir el curso exacto del mercado inmobiliario en 2024, los expertos del sector se han mostrado prudentes al afirmar que es probable que persista la competitividad predominante del mercado, acompañada de retos específicos, como los cambios en los tipos de interés y la inflación, que tienen el potencial de influir en su trayectoria. Si estás pensando en comprar o vender el año que viene, pide consejo a tu agente inmobiliario para estar bien informado sobre la evolución más reciente del mercado y asegurarte de tomar la mejor decisión sobre tu vivienda.