Consejos para decorar la chimenea durante todo el año
La repisa de la chimenea tiene una presencia importante en el salón y ofrece un lienzo excelente para infundir calidez, carácter y encanto al espacio. Pero, aunque decorarla para las fiestas suele ser muy fácil, saber qué hacer con ella fuera de temporada no siempre lo es tanto.
Sin embargo, eso no significa que tengas que dejarlo desnudo: con unos cuantos consejos esenciales, puedes hacer que sea maravilloso todo el año. Así que despeja tu chimenea, dale una buena limpieza de polvo o una mano de pintura y prepárate para transformarla en un centro de mesa cautivador que te encantará sin importar el mes.
Elige un punto focal
La decoración de tu repisa de chimenea comienza con la selección de una pieza de anclaje que marcará el tono de los demás elementos decorativos. Puede ser un gran espejo, un cuadro enmarcado o una escultura única, dependiendo de tu estilo personal y del diseño general del resto de la habitación. Colócalo en el centro de la repisa de la chimenea o cuélgalo en la pared de arriba; sólo asegúrate de que esté a sólo 10 o 15 centímetros de la superficie para que no tengas que estirar el cuello para verlo.
Y no te preocupes si ya tienes un televisor encima de la chimenea. Puedes convertirla en un punto focal simplemente añadiendo un marco dorado y exponiendo obras de arte en él cuando no esté en uso. Para ver un tutorial detallado sobre cómo conseguirlo, consulta esta guía paso a paso de Cass Makes Home.
Superponer diferentes elementos
Una vez decidido el elemento de anclaje, elige diferentes piezas decorativas para colocar a su alrededor. Aunque las opciones son prácticamente ilimitadas, una mezcla de los siguientes elementos proporcionará la variedad óptima para que tu chimenea parezca dinámica y natural en lugar de rígida y formal.
- Plantas y flores: Añade plantas o vegetación de imitación a la repisa de la chimenea para darle un aspecto fresco que puedes actualizar fácilmente con las estaciones.
- Objetos personales: Dale un toque personal colocando una foto familiar, una estatuilla, una reliquia u objeto sentimental, como un dibujo de tu hijo o un punto de cruz con tu frase favorita.
- Velas: Utiliza un surtido de velas y candelabros en tu decoración para infundir un ambiente acogedor y crear altura y dimensión.
- Jarrones: Con sus muchas formas y tamaños, los jarrones pueden añadir un carácter inmenso a la zona. Utilízalos para exponer elementos naturales o déjalos vacíos para que sean los propios jarrones los que marquen la diferencia.
La clave a la hora de diseñar tu expositor es encontrar artículos que se complementen entre sí. De este modo, por muy eclécticas y variadas que sean las opciones que elijas, seguirán pareciendo coherentes.
Equilibrio
Sean cuales sean las piezas que elijas para tu chimenea, es importante que las coloques de forma que estén equilibradas visualmente. El método típico para conseguirlo es colocar los mismos objetos a cada lado del elemento central, pero no te sientas obligado a ceñirte a la tradición. Aunque este tipo de simetría puede dar lugar a un diseño formal, también puede hacer que el espacio parezca demasiado recargado.
En su lugar, crea equilibrio emparejando objetos en función de una característica específica. Por ejemplo, coloca un jarrón grande a la izquierda y una colección de candelabros a la derecha de tu centro de mesa, o coloca jarrones de diferentes formas y colores a ambos lados para conseguir un aspecto cohesionado pero único, más relajado.
Además, procura no saturar la zona. Aunque puedes tener un diseño maximalista que cubra cada centímetro de espacio disponible en tu repisa, tus piezas siempre deben trabajar juntas en lugar de competir. Asegúrate de colocar los objetos más altos, como jarrones y candelabros, en la parte trasera y los más pequeños en la delantera, y limítate a los números impares: la regla de tres es imprescindible para diseñar espacios agradables a la vista.
Considera los cambios estacionales
Al incorporar flores, jarrones y velas, puedes adaptar fácilmente tu decoración a las diferentes estaciones. En primavera, lleva el paisaje cambiante a tu casa colocando flores frescas de temporada en los jarrones. En verano, los espacios deben ser ligeros y ventilados, así que cambia un jarrón por una cesta de mimbre y añade flores silvestres recién cortadas. Durante el otoño, introduce flores secas u objetos con forma de calabaza en tu decoración. Y cuando se acerque el invierno, adorna tu chimenea con guirnaldas frescas o de imitación y cambia los objetos altos, como los candelabros, por porta calcetines navideños. Con una colección de decoración bien pensada, no hace falta cambiarla por completo cada temporada. En su lugar, puedes implementar pequeños cambios deliberados que tengan un impacto significativo en el atractivo visual de tu repisa.
Siguiendo estos consejos, puedes crear una decoración que añada encanto y carácter a tu hogar. Deja que brille tu estilo personal y no tengas miedo de experimentar con diferentes ideas para encontrar el aspecto perfecto para tu hogar.