Llena tu Casa de Luz
Con el tiempo invernal aguantando y el sol poniéndose temprano, puede que estés soñando despierto con la luminosidad de la primavera que se avecina. Pero no tienes que esperar para experimentarla: hay muchas formas sencillas de invitar a los rayos del sol a entrar en tu casa y hacerla más radiante y alegre. Además de ayudarte a ahuyentar la oscuridad y el desánimo de febrero, las siguientes estrategias pueden equiparte para aprovechar el aumento de luz diurna con el cambio de estación, mejorando el ambiente de tus espacios y aumentando tu felicidad durante todo el año.
Maximiza la luz natural
Un buen punto de partida son las ventanas, es decir, sus revestimientos. Es sorprendente lo transformador que puede ser el simple hecho de abrir cortinas y persianas, así que intenta acostumbrarte a hacerlo todas las mañanas. Además, puedes cambiar las cortinas oscuras, que pueden absorber la luz, por otras de tonos más claros o transparentes que reflejen o difundan la luz solar. O, si aún quieres algo de intimidad, otra opción es elegir cortinas celulares solares o que filtren la luz; éstas pueden ofrecer una sensación de aislamiento y, al mismo tiempo, crear un resplandor cálido y suave en toda la habitación.
Igualmente importante es limpiar ambos lados de tus ventanas para evitar que el polvo, la suciedad y la mugre bloqueen los rayos entrantes. Aunque te encuentres en una localidad con temperaturas bajo cero en esta época del año, puedes limpiar los cristales exteriores con una esponja o una escobilla de goma humedecida en una solución a partes iguales de alcohol y agua con un chorrito de lavavajillas. Asegúrate de eliminar el exceso de agua, por ejemplo con el borde de goma de la escobilla, para conseguir un acabado sin rayas.
Del mismo modo, puede merecer la pena lavar las pantallas. Lo mejor es desmontarlas para hacerlo, con cuidado de no dejarlas caer. Llévalas a la bañera o a la ducha, donde podrás golpearlas con un pulverizador lavavajillas sin ensuciar. Frótalas con un paño limpio por ambos lados, acláralas y déjalas secar completamente antes de volver a colocarlas. Alternativamente, no vuelvas a ponerlas en tus ventanas hasta la primavera: esto puede permitir que entre al menos un 30% más de luz solar en tu casa. También puedes considerar la posibilidad de equipar tus ventanas con mosquiteras escamoteables que puedan subirse y apartarse a voluntad, permitiéndote obtener fácilmente esta ventaja tanto ahora como el próximo invierno.
Hazte reflectante
Ahora que ya te has ocupado de las ventanas, puedes dar un paso más potenciando la luz en tus espacios con superficies reflectantes. Los espejos, por ejemplo, pueden marcar una gran diferencia en cualquier habitación si se cuelgan estratégicamente, como frente a una ventana soleada para iluminar un salón o un pasillo oscuro. Ten en cuenta que cuanto más grande sea el espejo, más luz reflejará, así que ten cuidado con los tipos que utilizas y dónde para evitar demasiado brillo. Uno grande e independiente puede añadir elegancia a un dormitorio grande, mientras que una disposición decorativa de diversos espejos pequeños en una pared puede ser más eficaz para un lugar estrecho como una entrada. Incluso en zonas que carecen de espacio para una decoración adicional, incorporar con moderación elementos con acabado metálico o de cristal, como una lámpara, tiradores de cajones o un marco de fotos, puede resultar beneficioso.
Aunque quizá en menor medida, las superficies blancas o de colores claros son otra forma de reflejar la luz solar para conseguir un efecto luminoso. Empieza por las paredes: si no te apetece pintar una habitación entera, puedes pintar una que esté enfrente de una ventana o del techo, lo que ayudará a dirigir la luz hacia abajo. En cuanto al suelo, una alfombra blanca y afelpada no sólo resultará acogedora bajo tus pies, sino que también hará rebotar la luz hacia arriba. Y si te apetece o te entra en el presupuesto, puedes incluso añadir nuevos suelos, como madera, vinilo o baldosas en tonos claros o blancos.
Añade iluminación adicional
Además, también querrás asegurarte de que tu casa está bien iluminada por la noche. Utilizar sólo iluminación cenital puede resultar duro, así que para conseguir un ambiente más confortable, incluye varios tipos diferentes, como apliques de pared y lámparas. Por ejemplo, si tienes un rincón oscuro, colocar en él una lámpara de pie o de mesa puede disipar las sombras. Además, cambiar el color de las bombillas de las lámparas te permitirá adaptar su brillo para que puedas disfrutar de una iluminación más fría, que simule la luz del día en un día nublado, y de tonos más cálidos y relajantes por la noche. Y si quieres añadir una pizca de calidez, encender velas en la mesa del comedor, colgar luces de cuerda bajo los armarios de la cocina o estirar cuerdas de luces por la pared de un dormitorio puede mitigar la oscuridad al tiempo que mejora el ambiente de cada espacio.
Tanto si quieres mejorar tu estado de ánimo como si simplemente quieres disfrutar de un ambiente más acogedor, estos consejos pueden ayudarte a crear un hogar que se sienta bañado en luz y calidez, incluso en los días más fríos.